¿Por qué se caen los dientes?

El odontólogo y especialista en rehabilitación bucal e implantología, doctor Rony Joubert, dijo que las principales causas de la caída de los dientes son traumas por golpes, caries y piorrea o enfermedad periodontal, siendo éstas dos últimas las más frecuentes en Latinoamérica.


La caries es la enfermedad que afecta con más frecuencia a los jóvenes, mientras que en los adultos mayores es la pérdida de hueso o enfermedad periodontal, así lo afirmó Joubert en el programa radial La Receta Médica de la Z.

Dijo que los microorganismos de la boca son los mismos que producen las dos enfermedades, y que lo que cambia es el grado y tipo de patogenicidad en los jóvenes y en los adultos mayores.

Explicó que durante la primera etapa de la enfermedad periodontal se da una gingivitis o inflamación de las encías y los dientes se aflojan. Mientras que en la segunda, los microorganismos que inflaman la encía, agreden y erosionan el hueso que sostiene el diente, lo que provoca su caída.

Señaló que algunas enfermedades bucales pueden deberse al factor genético salival, que protege más o protege menos los dientes.

Sin embargo, aclaró que aunque en algunas personas haya una predisposición genética familiar para desarrollar enfermedades bucales, “el truco está en que el paciente higienice su boca y sea orientado por el dentista para usar el cepillo e hilo dental correctamente, y utilizar sustancias como cloricidina para desinfectar los dientes, cloruros o aplicaciones de flúor para endurecerlos”.

Joubert aseguró que en el ser humano, la boca es la parte que posee más microorganismos y “en condiciones de laboratorio es menos higiénica que la de un perro”.

El odontólogo explicó que la cavidad de cabeza y cuello de los humanos está altamente contaminada y tiene una flora permanente, que ante condiciones de caída de las defensas, falta de higiene o consumo de ciertos alimentos, las placas bacterianas presentes allí tienen la capacidad de convertirse en patógenas.

Este cambio se debe a que los microorganismos que cohabitan en condiciones normales sin hacer daño en la boca se vuelven agresores, debido a depresiones inmunológicas, diabetes, desórdenes hormonales durante el embarazo o menopausia, ingesta de antibióticos o consumo de ciertos alimentos, manifestó Joubert.

"Cada hijo cuesta un diente"

Sostuvo que una enfermedad poco común en las mujeres embarazadas, es el “tumor del embarazo”, que es un crecimiento exagerado de las encías.

Esto ocurre debido al incremento de hormonas, que aumentan los microbios, lo que coadyuva a la formación de ácidos que inflaman las encías, provocando la caída de los dientes de la mujer si no es tratada por un especialista.

Dijo que al momento de tratar a una mujer en gestación, lo más prudente es que el dentista realice una interconsulta con su ginecólogo para que autorice e indique algún antibiótico en caso de inflamación.

Esta interconsulta es importante para disminuir los riesgos potenciales del anestésico que se aplique a la embarazada.

También explicó que hay carbohidratos que mientras más simples sean, más fácil se descompone la sacarosa, y que a partir de la glucosa se forman ácidos que generan caries, desmineralizan los dientes o erosionan el hueso, lo que ocasiona que los dientes se aflojen.

No obstante, Joubert dijo que si las personas mantienen una buena higienización diariamente, los dientes se mantendrán firmes.

Los riesgos de la resequedad en la boca

Una boca seca está más expuesta a sufrir enfermedades. “La saliva es la responsable de neutralizar los ácidos, por tanto, si no hay saliva o disminuye el flujo, los ácidos actúan más libremente y, en consecuencia, se irritan las encías”, declaró el doctor Joubert.

Explicó que algunos medicamentos tranquilizantes provocan resequedad en la boca, cuyas sustancias reducen los componenentes inmunológicos de la saliva, lo que facilita el ataque de los microorganismos y la caída de las defensas.

Relación entre la boca y el corazón

El especialista en rehabilitación bucal indicó que las placas bacterianas de la boca casi siempre se encapsulan y, por tanto, no se desplazan. Sin embargo, puntualizó que cuando lo hacen, el primer lugar a donde se dirigen es a las válvulas cardíacas.

Por ello, los antibióticos bucales de los pacientes cardíacos deben ser recomendados por el cardiólogo a través de interconsulta.

Además, sostuvo que las enfermedades cardiovasculares y ciertos medicamentos cardíacos como los betabloqueadores, predisponen al paciente a la inflamación gengival o de encías y al crecimiento de tejidos.

El sarro
El doctor Joubert manifestó que “la aparición de sarro en los dientes se debe al tipo de saliva que se excreta, ya sea mucosa o serosa, y también de acuerdo a su fluidez o pesadez y a las comidas que se consumen”.

Dijo que este sucio en los dientes se manifiesta incluso en personas que mantienen una higiene bucal y puede ser fácilmente removido. Sin embargo, en personas que lo dejan acumular, el sarro debe ser manejado por el dentista cada seis meses o anualmente, dependiendo del índice de cariogenicidad que presenten.

Cuando los cordales perjudican la salud bucal


Al referirse a los cordales, el especialista explicó que el escenario de éstos comprende dos posiciones: no se formaron, o se formaron y salen, o no salen. Si se da esta última situación, habría que determinar si están en una posición que les permitirá salir entre los 22 y 23 años.

Aseguró que en caso de que los cordales se hayan formado y estén en una posición incorrecta, no saldrán. Frente a esta condición, Joubert recomendó que lo prudente sería extraerlos, en lugar de extraer otro diente para abrir espacio.

Consideró necesario sacar los cordales porque pueden degenerar en un quiste no maligno, o que por el afán de emerger, empujen a los demás dientes y comiencen a sacarlos de su posición, lo que puede ocasionar en el paciente un problema de mordida o la necesidad del uso de brazers.

El problema de mordida se produce debido a contactos indebidos entre los dientes y provoca que las personas los aprieten durante la noche, lo que se conoce como bruxismo.

“El bruxismo es una enfermedad patógena y dañina que puede desgastar los dientes o romperlos, hasta lastimar el último estadio del sistema masticatorio, y terminar el paciente en una cirugía”, subrayó el experto en rehabilitación bucal.

Destacó que los signos más frecuentes de bruxismo son dolor en la nuca o en el oído.

Al referirse al uso del bicarbonato de sodio para cepillar los dientes, Joubert manifestó que esta sustancia “posee un gránulo altamente abrasivo, es una especie de lija gruesa, lo que irrita la encía”.

No obstante, dijo que existen bicarbonatos de sodio indicados por odontólogos y con protocolo de uso establecido.

El especialista asoció muchas patologías a la falta de higiene. Expuso que los dientes montados uno sobre otro dificultan una buena limpieza durante el cepillado.

Asimismo, atribuyó una mala higiene bucal de los pacientes a la falta de entrenamiento por parte del dentista.

Expresó que la higiene es fundamental para mantener los dientes sanos.

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