Mujeres con senos operados están siendo rechazadas

Son redondos, firmes y duros, pero todos iguales. Los pechos operados parece que están empezando a aburrir a los hombres, y también a las mujeres.
En Europa hace tiempo que revistas y pasarelas no quieren modelos operadas. Actrices y famosas se reducen los implantes. Y en América Latina empieza a notarse esa tendencia.
Una reciente campaña en pro del pecho natural de la revista masculina colombiana Soho ha levantado el debate. Mujeres de todo el país respondieron al llamado de la publicación a enviar sus fotos en topless con el objetivo de defender la belleza natural.

“La revista trata de manejar las fotos de los desnudos de una forma creativa”, indica la editora de moda y estética de Soho, Lucía Sotelo. En conversación con BBC Mundo asegura que estaban cansados porque “hemos tenido cientos de modelos y cuando se desnudan es simplemente como si les cambiaran la cara, todas tienen las mismas tetas”.

Por ello decidieron hacer una galería de imágenes y un video en el que diez mujeres con senos de todos los tamaños se quitan el sujetador para mostrar con orgullo su belleza natural. Tras publicar ese material e invitar a más mujeres a participar, Sotelo explica que recibieron “millones y millones” de fotos de féminas de todas las edades que, para apoyar la causa, autorretrataron su pecho natural.

“Me gusta que la gente viva lo que tenga en plenitud y no piense que tiene que tener más para ser más”, explica a BBC Mundo Patty Zuleta, una locutora de radio que “se desnudó” para la campaña.

Reconoce que fue un gesto de “valentía”, que cree necesario en un país en el que “hay una fiebre con la cirugía plástica que es como ir al supermercado a comprarse leche”. “El regalo que se pide por 15 años es una operación de senos y uno dice ¡Dios Santo!”, añade.

“Desoperaciones”
Los hombres respondieron “muy bien”, según Sotelo. Dejaron comentarios en el sitio web como: “Verdad es que esto no lo da la silicona. Maravillas naturales gracias a Dios, no de bisturí” o “Simplemente bellas… mujeres en la expresión más natural”.

Sin embargo, el presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, Juan Hernando Santa María, indicó a BBC Mundo que, aunque no tienen datos estadísticos, “en general no hemos encontrado ninguna disminución, sigue siendo algo muy buscado entre pacientes de 22 a 40 años”.
Explica que, desde los inicios de las intervenciones de mamoplastia en los años 80, sí ha habido una tendencia a reducir el tamaño de los implantes “por cuestiones del peso”, que provoca estrías, se descuelgan antes y “se ven bonitos menos tiempo”, pero no porque las mujeres busquen la naturalidad.

Más real
La fiebre de la época de los Baywatcher en los años 90, cuando muchas se pusieron grandes implantes para parecerse a una curvilínea Pamela Anderson, pasó. Y llegado el siglo XXI, la propia vigilante de la playa y artistas como Demi Moore o Victoria Beckham se redujeron el pecho.
La belleza “real” de las mujeres a la que apelaba una conocida marca de jabones en una famosa campaña se apodera poco a poco de los cánones estéticos. También otras revistas reivindicaron la eliminación del artificio, como la francesa Elle en su número “sin maquillaje”.

Parece que la tendencia es a que el pecho sea más proporcionado y resulte menos evidente que no es “de verdad”, pero no significa que se hayan reducido las operaciones.

Al contrario, en 2010 las mamoplastias en Estados Unidos se incrementaron un 2% respecto al año anterior, según la Sociedad Estadounidense de Cirugía Estética. “El aumento de pecho sigue siendo la principal operación estética y ha mantenido el puesto desde 2006″, apunta su último informe.

“Contraproducente”
Las corrientes estéticas en centros de la moda como Nueva York, París o Milán hace tiempo que reflejan esa tendencia.

“Desde hace unos tres años prácticamente ninguna modelo se opera, es contraproducente”, explica a BBC Mundo la estilista española Cristina Urso, colaboradora habitual de la revista masculina Downtown y de marcas como las deportivas Nike o Adidas.

“Si alguna chica está operada y se nota, es habitual oír al director del cásting decir automáticamente: fuera”. Añade que “en general la tendencia es a una belleza muy natural, tanto en el pecho como en el color de pelo o el maquillaje”.

Aún queda muy lejos esa corriente de los ideales de belleza de América Latina. Como apuntó Sotelo “de las modelos colombianas se pueden contar con los dedos de la mano las que no tienen las tetas operadas”.
Sin embargo, viendo campañas como la de Soho, quizá la belleza de lo irreal empiece a mostrar sus primeras grietas en el continente.
Fuente:BBCMundo.uk

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