"Viuda e hijos de dominicano asesinado en guagua por pandillero de 14 años reciben amplio apoyo

Nos quedamos solos" dijo María López, pero la respuesta en su ayuda no se hizo esperar
NUEVA YORK._ "Nos quedamos solos", fue la primera reacción de la viuda del dominicano Angel Rojas de 39 años, asesinado por un pandillero de 14, mientras ambos se transportaban en un autobús de la ruta B-15 en Brooklyn y donde el asesino disparó a gangueros rivales, alcanzando con un balazo en la cabeza al inmigrante criollo que trabajaba 16 horas diarias para sostener a la familia.
La señora María López de Rojas, quien llegó hace menos de cinco años a Nueva York junto a la víctima y sus hijos Saury de 12 y Abril de 8, dijo entre amargos sollozos que a partir de ahora, no sabe cuál será la situación futura de ella y los menores.
López, no trabaja y era Rojas, quien laborando 12 horas en un puesto de frutas y 4 en una bodega, mantenía a la familia.
Ante la situación económica de la señora López, quien dijo a medios locales que no tenía un solo centavo para costear el funeral en Nueva York y el traslado del cadáver de su esposo a la República Dominicana, donde será sepultado la respuesta de la comunidad y varias instituciones no ha hecho esperar.
Una colecta que está reuniendo miles de dólares está siendo llevada a cabo por Caridades Católicas, Hispanos a A Través de América que dirige el activista Fernando Mateo, la Asociación Nacional de Dueños de Supermercados Hispanos (NSA), la Asociación de Bodegueros de Estados Unidos y otras entidades, dinero que servirá para cubrir los gastos del velatorio de Rojas, el transporte del cuerpo a su país natal y parte del dinero se entregará a la viuda para ayudarla temporalmente al sostenimiento de los dos hijos.
El diputado en ultramar del PRD, Rubén Luna y el empresario Samuel Collado, dirigentes de la NSA, fueron los primeros en comprometerse a pagar el costo del funeral y el traslado del cadáver.
Caridades Católicas, abrió un link para donativos en su página www.CatholicCharities.org y pide a los donantes, escribir que sus aportes beneficiarán a la familia Rojas y que el dinero aportado se destina a esa familia.
Los bodegueros, se propusieron la meta de recaudar unos $5.000 dólares para entregarlos a la viuda ayer domingo. Dijeron que además de ayudar al funeral, parte de esa suma, servirá para contribuir la pérdida de ingresos, ya que el dominicano asesinado era el único soporte de la familia.
Los bodegueros dijeron que esperan aumentar las recaudaciones en las próximas semanas. "Estamos pidiendo a los neoyorquinos que abran sus corazones y sus carteras para esta familia", dijo el activista Fernando Mateo, presidente de Hispanos A Través de América y portavoz de la Federación de Taxistas del Estado de Nueva York y de la Asociación de Bodegueros.
La víctima, estaba viajando de su primer trabajo hacia su casa en la guagua de la ruta B-15, cuando el pandillero Kahton Anderson, subió armado al vehículo persiguiendo a dos gangueros rivales, con quienes había tenido una confrontación anterior.
Ya dentro del autobús, Anderson, avistó a sus enemigos y comenzó a dispararle con un revólver Magnum calibre .357, sin impactar a ninguno de ellos que se escondieron en la parte trasera de la guagua.
A diferencia de la mayoría de otros pasajeros, que se guarecieron y cubrieron detrás y debajo de los asientos, el padre dominicano no tuvo la misma suerte. Rojas, fue alcanzado con una de las balas en la cabeza y murió posteriormente en el Centro Médico Woodhull de Brooklyn, donde fue transportado por paramédicos y policías.
El pandillero, miembro de la ganga "Stock Money", fue procesado en el cuartel 79 de Brooklyn, donde, según fuentes de la investigación no mostró ningún remordimiento por el asesinato del dominicano.
El Comisionado del Departamento de Policía, William Bratton, dijo Rojas, no era el blanco del pandillero y que una de las estupideces de los gangueros, es la de matarse entre sí por motivos muchas veces por nada.
"Desafortunadamente, en sus enfrentamientos, matan a personas inocentes como hicieron con este joven trabajador que buscaba levantar a su familia", añadió el comisionado.
Bratton, también deploró que Anderson, anduviera en las calles con un arma tan poderosa como el Magnum .357.
"Es un arma demasiado grande para un muchacho tan pequeño", dijo.

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