Celebran avance en aumento de $15 la hora en Nueva York

La Junta Salarial acuerda subir los salarios mínimos de los trabajadores de franquicias de comida rápida a $15 la hora, en 2018, en la ciudad
 En 2012, los trabajadores del sector de la comida rápida empezaron a salir a las calles de Nueva York pidiendo un pago digno de $15 la hora. Ayer gritaron “sí se pudo” y el resto de quienes trabajan por salarios mínimos vieron en su victoria un primer paso para una mejora para todos. Es algo que ya figura en la agenda de Andrew Cuomoquien dijo que el año que viene tratará de subir el salario mínimo en todo el estado.
La Junta Salarial, formada por el gobernador, para estudiar un aumento de los salarios, recomendó este miércoles por unanimidad que se suban lo que cobran estos empleados a $15 la hora en todo el estado de forma gradual. Los primeros que conseguirán esta cantidad, en 2018, son los 160,000 trabajadores de franquicias de este sector en la Ciudad de Nueva York, donde el costo de la vida es más elevado que en otras partes del estado. El resto alcanzará este salario en 2021, una subida del 70% con respecto al actual. En ambos casos, la primera subida llega el 31 de diciembre de 2015.
Próspero Sánchez, mexicano de 33 años y empleado de la pizzeria Domino´s, fue ayer uno de los testigos del anuncio por parte de la junta. Sánchez, que portaba una pancarta con el número 15, se encontraba entre una audiencia que aplaudió y secundó con aplausos los votos de los tres miembros del organismo. “Ahora cobro $350 a la semana”, dijo este padre de dos hijos pequeños “y la renta es muy alta, hay que elegir que pagar”. “Es un periodo largo de espera hasta que lleguen los $15, y al casero tengo que pagarle todos los meses porque si no te sacan”, lamentó.
La junta ha hecho esta subida gradual, como todas las de los salarios mínimos, para permitir a las franquicias “digerir la subida”. Fue la expresión que usó Kevin Ryan,  presidente y fundador de la plataforma Gilt y vicepresidente del Partnership for New York City. Ryan era el representante de los intereses empresariales en  el grupoy explicó que es necesario “que los negocios tengan éxito porque si no no hay trabajos y los empresarios necesitan procesar esto de forma ordenada”.
La recomendación de la junta está abierta a comentarios durante 15 días y luego queda en manos del comisionado de Trabajo, Mario Musolino, que puede enmendarla, rechazarla o aceptarla. En este último caso, se convierte en ley sin que pase por las cámaras. Es el mismo procedimiento que se usó para elevar el salario mínimo de quienes cobraban propinas hace unos meses. Cuomo, que ayer celebró la decisión de esta junta dijo que estaba seguro que el comisionado “hará lo correcto”.
Cuomo explicó que los trabajadores que cobran el mínimo en Nueva York han perdido capacidad adquisitiva en los últimos años. El gobernador dijo que, en 2016, va a tratar de subir el salario mínimo en el estado “y vamos a ver cuánto y cuán rápido”. Para Cuomo, el de ayer “es un paso adelante”. Actualmente, el mínimo es de $8.25 la hora y está previsto que quede en $9, el 1 de enero de 2016. Nueva York es uno de los muchos estados que se ha desamarcado del salario mínimo federal que lleva desde 2009 estancado en $7.25.
Cuomo defendió que se diera el primer paso con los trabajadores de comida rápida porque “su situación es la más escandalosa”, ya que las empresas tienen altos beneficios pero dejan a sus empleados “por debajo del umbral de la pobreza y en necesidad de la asistencia de los contribuyentes”. “Solo en Nueva York se dedican $700 millones asistir a los trabajadores cuando sus empresas hacen tanto dinero, me parece absurdo”, dijo.
El gobernador, que estuvo acompañado de líderes sindicales, el contralor de la ciudad Scott Stringer, el fiscal general Eric Schneiderman y la defensora pública Letitia James, indicó que éste no es el final de la lucha sino el principio. El presidente de la Asamblea, Carl Heastie, manifestó que la Junta Salarial ha tomado “el primero de muchos pasos que se necesitan para dar respuesta a los problemas a los que se enfrentan los trabajadores pobres de Nueva York”.
Heastie señaló que pese a la victoria, aún quedan cientos de miles por atender “y esto no es aceptable”. Él fue uno de los proponentes de una subida del salario mínimo a $18 en la ciudad que no llegó a materializarse pero ayer recordó que es una de sus “prioridades”.
Entre quienes lamentaron la decisión de la Junta Salarial se encontraba el presidente de la Asociación Internacional de Franquicias, Steve Caldeira, que en un comunicado criticó la decisión de Cuomo de discriminar solo a la industria de la comida rápida. “Va a costar empleos y potencialmente causará que pequeños negocios cierren. Aplicar un mínimo a un pequeño grupo de negocios crea injusticias para propietarios que proveen trabajos de entrada laboral y experiencia a millones de trabajadores”. Caldeira sostiene que, si Cuomo quiere subir los salarios, tendrían que hacerlo en todos los negocios y acusó al gobernador de satisfacer las demandas de sus aliados en el sindicado de servicios SEIU.

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