Cosas que no sabías sobre tus pezones

 Conócete a ti misma”, esta es una de las enseñanzas más sabias y antiguas en la historia de la humanidad. Y es que el autoconocimiento representa la base del bienestar. Este es el motivo más fundamental por el que debes saber todo sobre tu cuerpo. Y tus pezones forman parte de él.
   1. De todas las formas y colores. Hay tantos pezones como mujeres en este planeta y varían de color, forma y tamaño. Así que ahora lo sabes: tú eres única, y tus pezones también.
  1. Sí: hablamos de “erección”. Así es: esta zona de nuestro cuerpo puede ponerse “erecta”, como ya habrás tenido la ocasión de notar. Y, ¡no solo a causa de la excitación sexual! Los pezones también reaccionan al frío o a roces accidentales.
  2. Siempre hay excepciones. Algunos pezones son indiferentes a la excitación sexual y no experimentan una erección. Esto significa que no hay una correlación insalvable entre esta zona del cuerpo y la excitación.
  3. Tenemos más de uno. Nosotras solemos notar el orificio central pero, ¡este no es el único! En cada pezón, tienes entre 15 y 20. Lo percibirás con más claridad cuando tu vida cambie para siempre y te conviertas en mamá.
  4. El vello no es lo más bello (pero sí lo más normal). Siempre hay algún que otro vello al que se le ocurre nacer en torno a la areola; esto es lo más frecuente. Por tanto, no debes preocuparte si esta es tu situación.
  5. El famoso tema de la sensibilidad. Hay mujeres que sienten placer al tacto. Pero, otras -las más sensibles- prefieren que el proceso de excitación no tenga nada que ver con los pezones.
¡La sensibilidad en esta zona también varía en una misma persona!, y todo gracias al ciclo menstrual, claro.
  1. Una superficie interrumpida. Tus pezones no son completamente lisos. ¿La causa? Las llamadas glándulas de Montgomery, que segregan una especie de lubricante para mantener a tus pequeños bien suaves y saludables.
  2. La cuestión de las secreciones. A pesar de que todavía no te hayas embarcado en la aventura de tener un pequeño y amamantar, es posible que percibas alguna que otra secreción en tus pezones, sobre todo si estos han sido estimulados o si has hecho deporte sin el sostén apropiado.
Ahora bien, si las secreciones son muy frecuentes o implican sangre, no dejes de consultar a tu médico.
  1. Los orgasmos. Algo de estimulación en esta sensible zona: esto es todo lo que algunas mujeres necesitan para llegar al clímax. ¿Qué tal?
Después de haber leído todos estos datos, puedes decir que te conoces un poco más a ti misma. ¡Sigue en este apasionante y gratificante proceso!

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