Desaparecidos, las caras que jamás se vuelven a ver

Desde el año 2012 en República Dominicana han desaparecido 1772 personas
La tarde del viernes 20 de febrero de 2015, fue la última vez que los familiares de Alexander Concepción lo vieron salir desde su casa, en el municipio de Villa Verde, La Romana. Minutos antes habría recibido una llamada de alguien, al parecer conocido, pero no han tenido más noticias de él. Es como si la tierra se hubiese hecho dueña de su cuerpo de un solo bocado.

"Llegó a trabajar, estaba frente a la casa, recibió una llamada y jamás se volvió a ver", relató vía telefónica un cuñado suyo, quien asegura que la familia se ha dirigido en varias ocasiones a la Policía, pero sólo les han dicho que cada vez que aparezca un cuerpo, deben aproximarse para reconocerlo y ver si se trata de su pariente.

Como él, 619 personas desaparecieron en República Dominicana en el año 2014, de acuerdo con cálculos del Departamento de Desaparecidos de la Policía Nacional. En promedio, en el país desaparecieron casi dos personas por día, una cifra "preocupante", a juicio de Manuel María Mercedes Medina,  presidente de la  Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Según la Policía de los 619 casos, 527 fueron "resueltos", 92 están "pendientes" y 34 personas fueron halladas sin vida. Esta última probabilidad es la que más desespera a los parientes de los desaparecidos.
 "Los que nunca aparecen"
  
Sin datos específicos, el informe de la Policía sobre personas desaparecidas entregado a Diario Libre señala como uno de los puntos importantes las personas que "naufragan en el mar Caribe tratando de llegar hacia Puerto Rico". 
La madrugada del 24 de agosto de 2014, Jhon Marcos Capellán, de 26 años, salió junto con otras personas rumbo a la vecina isla de Puerto Rico, detrás del sueño que comparten muchos dominicanos de poder llegar a territorio estadounidense, pero al parecer jamás llegó a su destino.

La embarcación ilegal partió de Uvero Alto, La Altagracia, explica Jazmín Capellán, prima de Jhon Marcos. Sin embargo, zozobró y todos tuvieron que lanzarse al agua. Cuenta que otros viajeros sí aparecieron y dijeron haber visto a su primo nadando hacia la orilla, pero jamás supieron si lo logró. "Nos dijeron que no lo buscáramos muerto, que él estaba vivo, pero nos hemos cansado de buscar y no lo hemos encontrado", expresa Capellán.

A la pregunta respecto a las condiciones en las que aparecen las personas, la Policía Nacional responde que "muertas" (por suicidio u otras causas) es una de ellas, como también,  "deambulando por las calles con trastornos mentales", "en unión libre con su cónyugue", "internos en hospitales", "presos en cárceles", y "en casa de familiares y amigos".
 Los que aparecen, pero muertos
 
"A él lo llamaron para un servicio de taxi". Esa fue la última noticia que tuvieron los familiares de Alexander Ernesto Samboy Padilla, de 38 años, quien desapareció el 19 de julio del 2014.
Días antes antes de encontrar su cadáver degollado y golpeado en la comunidad Mata de Palma, del poblado de Guerra, su hermana, Ana Samboy se había comunicado con Diario Libre para reportar la desaparición de su pariente, cuyo vehículo fue hallado en el parqueo de un centro comercial en Santo Domingo Norte.

Por el hecho, la Policía Nacional dijo que tenía como principal sospechoso al también taxista Joel Rafael Bueno Pimentel, pero hasta el momento no hay ningún apresado con relación al caso, de acuerdo con los familiares.

De 2012 a 2014 en República Dominicana han sido reportadas como desaparecidas un total de 1772 personas, conforme a las estadísticas que maneja la Policía. El año con mayor número de desaparecidos fue 2013, con 793 casos. Un promedio de dos personas desaparecían por día en ese entonces.
La Policía indica que las principales circunstancias por la cual desaparecen las personas son por "depresión causada por problemas económicos", "conflictos intrafamiliares", "deudas" y "tumbe de droga".
Desapariciones forzadas
 
"El tema de las desapariciones forzadas sigue siendo uno de los que más preocupa a las organizaciones defensoras de los derechos humanos y a la opinión pública",  manifiesta el Informe Anual Situación Derechos Humanos en la República Dominicana correspondiente al 2014, publicado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
"Hay un abandono total por parte del Estado dominicano", expresa con preocupación Manuel María Mercedes Medina, quien es presidente de la CNDH.
Para Mercedes Medina, "hay un descuido total" por parte del Estado en el tratamiento de las desapariciones en el país. El Estado no es un organismo regularizador", en ese sentido, señala el defendor de los derechos humanos. Entiende que este tema debería de estar en manos de la Procuraduría General de la República y no de un departamento de la Policía Nacional.
Menciona varios casos de desapariciones forzadas, entre ellas la del profesor Narciso González, quien tuvo lugar en 1994, durante el gobierno de Joaquín Balaguer.   
Según los testimonios e informes recogidos por la CNDH, el revuelo causado por su artículo "10 pruebas que demuestran que Balaguer es lo más perverso que ha surgido en América", fue como una bofetada intolerable para el entonces mandatario y de ahí que no se le volviera a ver más luego del 26 de mayo de 1994.
Varios testigos dijeron haberle visto en la División de Inteligencia de la Secretaria de Estado de las Fuerzas Armadas (J-2) y en el Departamento de Homicidios de la Policía Nacional. Sin embargo, sus familiares nunca tuvieron ninguna prueba física de su sobrevivencia o fallecimiento. 
Por este caso, el 27 de Febrero de 2012 la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a la República Dominicana  y ordenó pagar una indemnización de 450.000 dólares a sus familiares.
Una de las conclusiones de la sentencia fue que se "había violado los derechos a la libertad personal, a la integridad personal, a la vida y al reconocimiento de la personalidad jurídica del señor González Medina".
La CNDH también plantea elevar hasta este organismo otros casos de desapariciones forzadas, al igual que la de González, como son la del dirigente de izquierda Juan Almonte Herrera (2009), Alfonso Santana (2012), el joven fotógrafo Juan Alfredo Díaz Lora (2012) y Randy Vizcaíno González (2013).
 "No existe ningún organismo a nivel estatal que vele por las personas que desaparecen", se queja María Mercedes, quien dice sospechar de la participación de agentes policiales en la mayoría de estos casos.
"El Estado tiene que responder ante los familiares y la sociedad dominicana".
 Legislación
En el marco legal no existe nigún mecanismo que regule la desaparición de pesonas ni que tipifique las mismas. Es en la ley del Código Penal Dominicano, pendiente de promulgación, donde se tipifica en el apartado de "crímenes contra la humanidad", artículo 149. El mismo sanciona con penas de reclusión a perpetuidad a las personas que participen "en secuestros de personas, seguidos de su desaparición".

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