Tomaba 10,000 Calorías Al Día Y Perdió La Batalla Contra El Cáncer – Esta Es Su Historia.

Un ex entrenador personal fue diagnosticado con un cancer de hígado agresivo y murió con sólo 39 años.

A Dean Wharmby, padre de un niño, le dijeron que sólo tenía un par de semanas para vivir el pasado noviembre cuando un tumor grande fue encontrado en su hígado.

Pero Wharmby, un ex entrenado personal, peleo con su enfermedad hasta el domingo, cuando murió con su compañera Charlotte Rigby a su lado.

Wharmby, de Rochdale, Greater Manchester, atrajo a casi 10,000 seguidores de Facebook donde, a travez de su página “El viaje de Dean”, compartió sus experiencias con la enfermedad, desde su diagnosis hasta el dolor que sufrió. Subiendo videos y manteniendose positivo a lo largo de todo el proceso, también publico su vista única para pelear el cancer usando una medicina natural, tomando vitaminas y adoptando una dieta estricta que envolvía quitar todos los azucares y la carne.
Previamente, el había sobrevivido en una dieta de 10,000 calorías de hamburguesas, pizzas y sandwiches de tocino, acompañadas con siete u ocho latas de alguna bebida energizarte. Antes de morir, admitió que su búsqueda de crear el cuerpo musculoso perfecto podría ser lo que había causado el cancer. Admite haber tomado varios esteroides por un año al principio de su carrera para ayudarle a crear su físico, por que “todo el mundo lo hacia”.
Rigby, que continuó actualizando a sus seguidores después de que su compañero estuviera en el hospicio, le dijo a sus partidarios las trágicas noticas en Facebook. Ella dijo: “Dean no mostró ninguna emoción negativa, ni siquiera en sus momentos más difíciles. El peleo a travez de tiempos donde una persona podría derrumbarse y lo hizo con una sonrisa y con un gran corazón y nunca se dio por vencido. Tenía fuertes creencias y yo se que, donde quiera que este ahora, esta libre”.
El cancer de Wharmby fue diagnosticado por primera vez en el 2010 y mientras el batallaba con la enfermedad, admitió que la dieta alta en proteína y grasa con la que vivió por los últimos cuatro o cinco a años de su vida lo pudieron llevar a la enfermedad.
“Fue por que estaba tratando se ser lo más grande posible” dijo Wharmby en Marzo. “No puedo decir que fuera la dieta con toda seguridad, pero cosas como las bebidas energizantes pueden haber sido factores contribuyentes. Las carnes rojas -todas las cosas en las que hemos encontrado existen muchas impuresas. Creo que fue una confinación de todo”.
Wharmby estuvo ejercitándose durante 20 años antes de enfermarse. En el principio, admite que tomó esteroides pero pronto les dio la espalda mientras que empezaba a crear su trabajo como entrenador personal. Fue entonces que su dieta empeoró.
“Yo podía entrenar con siete clientes al día, uno detrás de otro” dijo. “Después tenía que tener la energía para entrenarme a mi mismo” y añadió: “siempre estaba en movimiento”. Wharmby se dio cuenta que la energía la podía sacar de siete u ocho latas de bebidas energizantes y si comía cada dos horas. Mientras que esto es bastante típico en su linea de trabajo -batidos de proteinas,  huevos y pollo- otras cosas eran un poco menos convencionales.
El tomaría un combo de McDonalds como merienda y una pizza en su camino a casa -la cual se comería mientras su novia de cinco años preparaba la comida. Pero después se enfermó hace cinco años. Los doctores le ofrecieron quimioterapia y un transplante de hígado, pero el decidió negar ambos en favor de remedios naturales. “Me rehuse desde el primer día” dijo. “La razón principal por la que decidí hacerlo natural en vez de artificial fue porque quería vivir. No quería morir”. Pero eso significó que tenía que repensar completamente su dieta. Por un año, fue exitoso: el tumor desapareció.
Pero el volvió a sus viejas formas y en el 2013, se colapsó afuera del gimnasio donde estaba trabajando y tuvo que ser llevado al hospital. Por la mayoría del siguiente año, el volvió al estilo de vida sano. Pero después las cosas empezaron a salir mal: rompió con su novia por un tiempo y se encontró sin hogar, haciendo más difícil el concentrarse en mejorarse. Para noviembre, estaba en el hospital conectado a todas las maquinas que puedas imaginar  y los doctores le dijeron que sólo tenía tres semanas más de vida.
El tumor ya era muy grande para operar y los doctores no tenía mucho para hacer. Hicieron algunas recaudaciones de fondos para pagar todo y crearon la página en Facebook de “El viaje de Dean”. También fue visitado por un doctor en Londres que esperaba achicar el tumor con medicinas naturales. Pero el cancer ya estaba muy avanzado y, finalmente, Wharmby falleció el domingo.

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