Beneficios estéticos de tomar una ducha fría

Las duchas frías suelen asociarse con la  y, más de una vez, son recomendadas por especialistas en  debido a las grandes ventajas que nos ofrecen.
Si estás pensando en comenzar a implementarlas en tu rutina diaria, me gustaría que conozcas todos sus beneficios estéticos.
¡Acompáñame!
1 Mantiene la belleza de tu 
Las duchas con  fría colaboran con la belleza de tu piel, a diferencia del agua tibia o que tiende a resecarla. El agua fría, por su parte, sella los poros de la piel, y evita que se forme demasiado sebo y el cutis se torne mucho más grasoso.
2 Embellece tu 
Luego de tomar una ducha fría, tu cabello se verá mucho más brillante, fuerte y saludable, pues se aplanarán los folículos pilosos y se producirá un incremento de su capacidad de agarre en el cuero cabelludo.
3 Mejora la circulación
Las duchas de agua fría son una manera muy eficaz de mejorar la circulación sanguínea. Esto previene la aparición de las venas varicosas y reduce las que ya están presentes en la piel, debido a que constriñe las venas disminuyendo también su tamaño. Esto hará que tus piernas se vean mucho más bellas.
4 Te ayuda a despertar con más energía
No hay nada mejor que tomar una ducha de agua fría por la mañana para estimular el sistema inmune y estar lista para empezar el día con toda la energía. Además, tomar un baño de agua fría por las mañanas, hará que tu rostro se vea mucho más despejado y libre de ojeras.
5 Estimula la pérdida de peso
Las duchas de agua fría ayudan a... ¡bajar de peso! El cuerpo humano contiene dos tipos diferentes de tejido graso. Primero está el que se acumula cuando consumimos muchas más calorías de las que nuestro cuerpo necesita y se concentra en el abdomen, en las piernas y en los glúteos, y es difícil de eliminar.
Por otro lado, existe un segundo tipo de grasa llamada "tejido adiposo marrón" que se activa y acumula con el calor del cuerpo. Según estudios recientes, al tomar duchas de agua fría, se promueve la eliminación de esta última, factor que contribuye a la pérdida de peso.
¿Cómo tomo una ducha de agua fría?
Si no tienes la costumbre de tomar duchas de agua fría, al principio puede resultarte un tanto dificultoso hacerlo, sobre todo durante el invierno.
Pero para acostumbrarte al agua helada, puedes bajar gradualmente la temperatura del agua hasta que esté fría por completo.
Ten en cuenta que si empiezas a temblar, lo mejor será utilizar agua un poco más caliente pues puedes sufrir de hipotermia, sobre todo si el baño se prolonga demasiado.
Fuente: Imujer

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