Temor y alegría se combinan entre los dominicanos por lluvia trae Érika

Una extraña combinación de temor y regocijo se combina este viernes entre los dominicanos, por la llegada al país de la tormenta Érika, que tanto puede dejar tras su paso consecuencias fatales, como también, ayudar a mitigar o superar el problema de la grave sequía que por casi dos años padece la República Dominicana, prolongando una angustiante sed en todo el territorio nacional.
Mediante un recorrido realizado por reporteros de El Nuevo Diario, en distintos puntos del Gran Santo Domingo, se pudieron ver rostros que recibían con alegría la caída de las anheladas lluvias, que han estado ausentes por tanto tiempo.
Otros sin embargo, aun complacidos por la llegada de los aguaceros, mostraban y expresaban preocupación ante la eventual ocurrencia de daños provocado por el fenómeno atmosférico.
Los fuertes vientos que soplan en todas direcciones, moviendo árboles, ramas, letreros colgantes y tendidos eléctricos, mantiene preocupados y en actitud de alerta a muchos.
La mayor expresión de alegría se reporta desde el interior del país, principalmente de las regiones de producción agropecuaria, lugares donde las lluvias son recibidas como bendiciones.

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