10 cosas que puedes cambiar para prevenir el riesgo de cáncer

Existen 10 cosas que todos podemos hacer ya mismo para  de forma muy notable el riesgo que tenemos de sufrir cáncer. Son estas. Y van por orden.
Aunque en los últimos años la prevención y el tratamiento del cáncer ha avanzado una barbaridad, sigue siendo la enfermedad –o más bien, conjunto de enfermedades– más temida. Y no es para menos. Según la Sociedad Española de Oncología Médica, el riesgo de presentar cáncer antes de los 75 años en España es del 25,1% y el de fallecer debido a , del 10,2%. El cáncer de pulmón es la segunda causa de muerte prematura entre los españoles (sólo por detrás de las cardiopatías isquémicas) y los cánceres colorrectales, de mama y estómago están en quinta, octava y decimonovena posición, respectivamente.
Cierto es que cualquier persona puede tener un cáncer, pero también que al menos la mitad de las muertes son evitables si se sigue una  de hábitos saludables. Según un conjunto de estudios, publicados en un número especial del 'Australian and New Zealand Journal of Public Health', el 90% de todas las muertes por cáncer están relacionadas de alguna forma con los cinco principales factores de riesgo: fumar, tomar demasiado el sol, pesar mucho, comer mal o beber más alcohol del debido.
La nueva investigación sólo aporta más evidencias a algo que ya sabíamos. Según la OMS, bastaría evitar estas malas costumbres para impedir unos 50.000 fallecimientos al año sólo en España. Lo peor que podemos hacer es caer en el frecuente lugar común de aquellos que piensan que “de algo hay que morir”. Es cierto, pero ¿no sería mejor intentar no fallecer en de esta enfermedad?
Ya es ahora de acabar con el  de que  da cáncer y hacer más por reducir los riesgos de aquello que sabemos que sí lo causa
“La gente ve el cáncer como una sentencia de muerte, algo que no ocurre con las enfermedades cardiovasculares”, explica en 'The Advertiser' la profesora Shanchiua Aranda, presidenta del australiano Cancer Council, que ha financiado el estudio. “Ya es ahora de acabar con el mito de que todo da cáncer y hacer más por reducir los riesgos de aquello que sabemos que sí lo causa”.
1. Deja de fumar
Se ha repetido tanto y de forma tan insistente que el tabaco es malo para la salud que en ocasiones dejamos de darle importancia al asunto. Según la OMS, el tabaquismo es el factor de riesgo evitable que por sí solo provoca más muertes por cáncer en todo el mundo. En 2004 se atribuyeron al tabaquismo 1,6 millones de los 7,4 millones de muertes por cáncer: el 22%.
El humo de tabaco provoca muchos tipos de cáncer distintos, como los de pulmón, esófago, laringe (cuerdas vocales), boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y cuello del útero. Alrededor del 70% de la carga de cáncer de pulmón puede achacarse al tabaquismo como única causa.

2. No tomes el sol (o tómalo con precaución)
Nos pasamos el día hablando de que determinado alimento, herbicida o “químico” puede dar cáncer y no somos conscientes de que uno de los mayores cancerígenos conocidos está todo el día sobre nuestras cabezas. La sobrexposición a la radiación solar es un importantísimo factor de riesgo para los distintos cánceres de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular o el melanoma, y más en un país como el nuestro. En 2000 se diagnosticaron en el mundo más de 200.000 casos de melanoma y se produjeron 65.000 muertes asociadas a este tipo de cáncer.
No debemos eliminar por completo la exposición a la luz solar (que es importante, entre otras cosas, para mantener unos correctos niveles de vitamina D), pero si tomamos el sol debemos usar una crema protectora. La OMS recomienda, además, no tomar rayos UVA.
3. Come mejor
La mayoría de gente se preocupa por seguir una dieta sólo por una cuestión de estética, pero lo cierto es que deberíamos comer mejor por una cuestión de salud. Y no sólo en lo que respecta al cáncer. La dieta es, en conjunto, el factor de riesgo que más incapacidades y muertes causa. Según el último macroestudio Global Burden of Disease (GBD), los factores de riesgo relativos a la alimentación fueron responsables del 21% de las muertes en 2013.
La buena noticia es que, a grandes rasgos, la dieta saludable es la misma en la prevención de todas las enfermedades. El Código Europeo contra el Cáncer recomienda en concreto comer muchos cereales integrales, legumbres, verduras y frutas; limitar el consumo de alimentos altos en calorías (ricos en azúcar o grasa), las bebidas azucaradas, el consumo de carne roja y los alimentos con alto contenido de sal; y evitar la carne procesada.
4. Pierde peso
Una dieta inadecuada es por sí sola un factor de riesgo pero, además, es el principal causante del soprepeso y la obesidad, que se debe considerar un peligro por separado. Existe una relación comprobada entre un Índice de Masa Corporal inadeacuado y muchos tipos de cáncer, como el de esófago, colon y recto, mama, endometrio y riñón.
5. Vacúnate
Los cánceres causados por infecciones, como el Virus del Papiloma Humano o la hepatitis, son según el estudio australiano los quintos que más muertes provocan. Según la OMS, causan casi el 22% de las muertes por cáncer en los países en desarrollo y el 6% en los países industrializados. La mejor manera de prevenir el impacto de estas enfermedades pasa por respetar los programas de vacunación y realizarse chequeos médicos de forma regular. Según el Código Europeo contra el Cáncer, todos los recién nacidos deben vacunarse de hepatitis B y todas las niñas del virus del papiloma humano.
6. Bebe menos
El riesgo de cáncer aumenta con la cantidad de alcohol consumida y la mayoría de gente tiene un concepto muy permisivo de lo que significa una ingesta moderada. Como recuerda la OMS, el consumo de alcohol es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer, como los de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama. Además, según el GBD, el consumo de alcohol es el sexto factor de riesgo que causa más muertes en España (sólo superado por el sobrepeso, la dieta inadecuada, el tabaco, la hipertensión y la diabetes).
7. Haz algo de ejercicio
Cada vez tenemos más claro que el sedentarismo no es bueno, pero no acabamos de dar al problema la importancia debida. Se estima que la inactividad física es la causa principal de aproximadamente un 21%-25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y aproximadamente el 30% de la carga de cardiopatía isquémica.
Los investigadores australianos recomiendan moverse al menos una hora al día. Lo importante no es tanto hacer deporte sino, al menos, no pasarnos las 24 sentados o tumbados.
8. Evita la terapia de sustitución hormonal
Hasta hace unos años era común que todas las mujeres con alguna complicación en la menopausia recibieran un tratamiento con hormonas. Por suerte, cada vez se está limitando más su uso, tras confirmarse que las sospechas sobre su efecto cancerígeno eran ciertas. Según un trabajo reciente publicado en 'The Lancet', en el que se revisaron 52 estudios epidemiológicos, las mujeres que han sido tratadas con hormonas tienen cerca de un 40% más de probabilidades desarrollar cáncer de ovario. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) recomienda evitar la terapia en la medida de lo posible y recetarla sólo en los casos más severos.
9. Dar el pecho
El Código Europeo contra el Cáncer recomienda que, siempre que se pueda, se amamante a los bebes, pues la lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de la madre. Según los investigadores australianos, la lactancia durante 12 meses podría prevenir, sólo en su país, 235 casos de cáncer al año. Según los últimos estudios al respecto, el riesgo de padecer cáncer de mama se reduce en un 4,3% por cada 12 meses de lactancia. Como explica la AECC, los mecanismos por los que la lactancia previene del cáncer de mama son el retraso en el restablecimiento de la función ovárica, por un lado, y la disminución en los niveles séricos de estrógenos, por otro.
10. Tomar la píldora
Con la popularización de la píldora anticonceptiva se propagó la idea de que podía causar cáncer. Hoy sabemos que los anticonceptivos orales tienen muy poco o ningún efecto biológico en el desarrollo del cáncer de mama y, sin embargo, disminuyen el riesto de padecer cáncer de ovario y endiometrio. En una revisión de 36 estudios previos, con más de 140.000 mujeres de todo el mundo, un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford observó que por cada cinco años de uso de los anticonceptivos se reducía un 24% el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio, incluso 30 años después de haber dejado de usarlos.
Fuente: El confidencial

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